Reapertura de la biblioteca

Desde el Lunes 8 de Junio y después de casi 3 meses cerrados al público, por fin hemos podido abrir la Biblioteca. Durante esto tiempo hemos tenido que trabajar muy duro para tener todo a punto y garantizar las medidas de higiene, distancia de seguridad, aforos, etc.. Aún quedan detalles que no se concretan hasta que no te pones en marcha, por eso de que el movimiento se demuestra andando, pero en general todo está funcionando como una máquina bien engrasada. 
De momento hemos empezado con un horario de mañana de lunes a viernes, para recoger todos aquellos préstamos que se quedaron en las casas cuando tuvimos que cerrar. Y por supuesto ya es posible llevarte libros y acceder a la colección de narrativa. Pero en el resto de secciones, incluidas la infantil y de las películas, tiene que ser el personal el encargado de buscar y entregar el material. 
El paso de personas está siendo constante, pero no hemos tenido ningún problema en compatibilizar las citas previas con los que acuden directamente sin llamar antes.
Vamos a mantener el Servicio de Libros a tu Puerta para los mayores de 65 años, pero tan sólo para que los prefieran ésta opción y que no quieran venir hasta la biblioteca. Es decir, por supuesto que los mayores pueden venir con garantías, pero se les ofrece otra alternativa.
Como nos decían por twitter, "había ganas de biblioteca", y ha quedado demostrado por el volumen de préstamos. Algunos de los usuarios que tan sólo venían a devolver aquello que tanto tiempo habían tenido en casa, al final han salido con varios libros y agradecidos de poder recuperar parte de la normalidad.
Como siempre, encantados de servirte en vuestra Biblioteca. Aquí os esperamos.


La nueva normalidad

Una nueva normalidad. Es lo que nos repiten desde hace ya muchos días y lo que todos tratamos de entender y asimilar. Mucha higiene, protección con guantes y mascarillas, distanciamiento social…, son palabras que han entrado en nuestra cotidianidad y que van a cambiar hasta nuestra forma de ser.
La mayoría trata de adaptarse, como el ser humano lo ha hecho siempre y con la mejor manera que encontramos, que no es otra que usar el ingenio para seguir adelante y más cuando no nos queda más remedio. Pero en una sociedad como la nuestra, dónde el contacto físico, los abrazos, los besos, las reuniones y hasta las aglomeraciones, eran algo cotidiano, se nos hace difícil entender que en una buena temporada muy pocas cosas volverán a ser como antes.
Por todo esto nos cuesta trabajo vislumbrar cómo será posible volver a poner en marcha la Biblioteca, ya que las situaciones que hasta ahora eran habituales, ya no serán posibles. Tener la sala de estudio llena hasta la bandera, acceder y elegir libremente a las colecciones de libros y películas; y sobre todo, y quizás esto sea lo peor, cambiará de forma radical la manera que teníamos de interactuar con los usuarios. 
Acompañar a una persona hasta las estanterías y buscar tranquilamente el libro que le apetece leer; niños que se asomaban a tu puesto de ordenador; conversaciones tranquilas sobre lecturas, todas las actividades culturales, y otras tantas y tantas situaciones que no podrán producirse, o que tendrán que ser muy diferentes, porque lo primero es evitar riesgos.
En el caso de las bibliotecas, desde el primer momento hubo personas e instituciones que empezaron a pensar soluciones y alternativas, algunas similares a las de otros campos de la cultura o incluso de fuera de ella, pero también con ideas novedosas.
Como ha pasado en todos los trabajos, las bibliotecas han hecho un esfuerzo para adentrarse todavía más en las posibilidades que ofrece la red de internet, no sólo para teletrabajar, sino también para seguir en contacto con la gente y proporcionar información y entretenimiento gratuito, como se ha hecho siempre. En el caso de Castilla-La Mancha, el servicio eBiblio de libros gratuitos en formato digital, ha ampliado considerablemente su oferta, y además se ha puesto en marcha eFilm, para descarga de películas.
Con la celebración del Día del Libro, todas las bibliotecas se han volcado en pensar soluciones para que todo el mundo pudiera participar en distintas iniciativas, a través de las redes sociales.
Pero también es cierto que existe la llamada brecha digital, o aquellas personas que, bien por falta de recursos económicos o por falta de conocimientos tecnológicos básicos, no tienen acceso a estos recursos. Ésta situación se ha solucionado con el reparto de libros puerta por puerta, para que también pudieran tener acceso a los recursos de la biblioteca.
Tarde o temprano tendremos que reabrir, poniendo en marchas todas las medidas de seguridad y protección personal que sean necesarias, reduciendo considerablemente los aforos y como siempre con ingenio para adaptarnos, de la mejor manera posible, a esta nueva normalidad.

Si fuera un día normal

Si hoy fuera un jueves 2 de abril normal, la Biblioteca ya llevaría muchas horas abierta, y como la tarde se está poniendo un poco desapacible, con viento y lluvia, el Parque de San Gil se estaría vaciando poco a poco, y a los usuarios habituales, se estarían uniendo algunos que suben a refugiarse del mal tiempo. 
Por el momento del año que es, y tan cerca de las vacaciones escolares de Semana Santa, seguro que habría cartulinas, pegamento y rotuladores para los trabajos escolares de turno sobre los dioses griegos y romanos, el reciclaje, Beethoven, etc., y habría un trasiego constante hacia el Centro de Internet, hasta que al final las olvidadas enciclopedias volvieran a las mesas para solucionar en el último momento las prisas de las madres y padres para que sus hijos entreguen el trabajo a tiempo.
Los asiduos de la prensa ya se habrían leído sus secciones favoritas y estarían en el proceso de cortés intercambio de periódicos: "-Cógelo tú por favor que yo ya he terminado.. - No, no por dios que no hay prisa.....".
Las mesas deberían estar bastante ocupadas, sobre todo porque este año había oposiciones, y la gente del Instituto y de Universidad estarían dando un último repaso para no sentirse tan culpables cuando la semana próxima descansaran un poco de las clases o se fueran unos días de vacaciones. 
Nuestros lectores más habituales estarían viniendo poco a poco para hacer acopio de lecturas para los próximos días. Un poco de charla, preguntar qué les ha parecido el último libro, comentar las novedades, hacer recomendaciones o incluso ayudar a elegir a los indecisos.
Para los niños y niñas que acuden cada semana, toca reponer lecturas. Como hoy es el Día internacional del libro infantil y juvenil, tendríamos preparada una pequeña sección con las obras de Hans Christian Andersen y seguramente alguna saliera a casa de uno de esos niños.
Y en cuanto a los más pequeños que vienen con sus padres, siempre les puede la curiosidad y terminarían asomándose dentro del mostrador de préstamo para ver qué hacemos: "- Es como en los supermercados, pasamos tu carnet y el libro para saber que está apuntado a tu nombre - Vale, ¿entonces ya hemos pagado el libro?  - No, aquí todo es gratis, sólo tienes que devolverlo para que se lo lea otro niño u otra niña".
Y las horas pasan en un ambiente agradable, gente de todas las edades y con diferentes necesidades, dentro de su Biblioteca.
Ésto es muy probable que estuviera ocurriendo si fuera un día normal, así que sólo esperamos que pronto vuelvan esos días normales.
Mientras tanto todos debemos cuidarnos mucho, que ahora mismo es la mejor manera de cuidar de los demás.

Biblioteca o sala de estudio, he ahí la cuestión

Actualmente no tienen cabida y no suelen existir las bibliotecas herméticas, lugares llenos de libros polvorientos dónde solo puede entrar gente con pinta de intelectual y, para completar el tópico, encontramos a un viejo bibliotecario con cara de pocos amigos, custodiando todo, dedicado a sellar grandes libros y mandando callar a los revoltosos.
En el caso de las bibliotecas públicas, ya no ocurre nada de esto y hasta las bibliotecas especializadas y universitarias tienen una imagen muy distinta.
Hace ya tiempo que las bibliotecas públicas somos lugares de encuentro dónde puede acudir todo el que quiera, desde los cero hasta los cien años o más. Y eso vale tanto para los que buscan conocimientos, como los que tan sólo quieren entretenimiento; para grandes lectores o aquellos otros de lecturas esporádicas; amantes del cine y de la música; gente con ganas de aprender y estudiantes con necesidad de aprobar y hasta algunos que hacen de la biblioteca su segunda casa, por gusto o incluso por necesidad.
Por ello las bibliotecas públicas se convierten unas veces en ludotecas, otras en escenarios de teatro, incluso locales de actividades culturales diversas y como no, también en salas de estudio. Por qué aspecto se incline cada una, dependerá de las necesidades de la población donde se ubica.
Por eso en nuestro caso, cuando se produjo el cambio a la actual sede, se pensó que las necesidades de nuestra localidad, con un elevado número de población escolar desde el colegio hasta la universidad, eran contar con un espacio adecuado para el trabajo y el estudio, a la vez que se cumplían con todas las funciones de la biblioteca.
Pero compaginar una biblioteca abierta y activa con una sala de estudio, es a veces extremadamente complicado pues, entre los que buscan un sitio tranquilo para estudiar, siempre habrá quién considere el nivel de ruido inaceptable y, en el otro extremo, los que acudan por ocio se sentirán cohibidos e incómodos en un ambiente extremadamente silencioso dónde casi no se puede abrir la boca, una imagen demasiada cercana al tópico del que hablábamos al principio.
Pues a pesar de todo esto, con mucho esfuerzo y paciencia creemos haber conseguido un inmejorable ambiente de trabajo, sin renunciar a que la biblioteca siga teniendo un elevado número de préstamos y una variada oferta de actividades.
Y cómo nos lo hemos planteado, es así de sencillo y complicado al mismo tiempo: el silencio y la tranquilidad en la sala parece que nos contagia a todos, desde el estudiante que más lo necesita por los nervios del próximo examen, pasando por los que acuden a leer y hacer consultas, o los que hacen el típico trabajo escolar y hasta quien viene a llevarse un libro y al final se olvida de las prisas para elegir tranquilamente. Incluso los más pequeños se han acostumbrado a éste ambiente y saben que cuando están de visita con el colegio, es un día especial, una excursión, casi una fiesta; pero que cuando acuden con sus padres, deben estar calmados para poder leer tranquilos, elegir un libro y una película, e intentar no molestar demasiado a los demás. Algunos pequeños tienen tan bien aprendida esta lección, que no es raro verles reclamando a sus papás o mamás para que dejen de usar el móvil o que no se pongan nerviosos cuando el grupo de trabajo de clase no está saliendo como ellos quieren.
Este silencio y tranquilidad animan y mucho a ocupar la sala desde el primer minuto de apertura, hasta el último antes del cierre. Toda esa población escolar, desde primaria, pasando por secundaria, bachillerato, universidad y hasta los opositores, tienen cabida en los 90 puestos de lectura que cada día se ocupan en mayor o menor medida, tanto en los más tranquilos del verano, pasando por el principio de curso, el período de trabajos escolares y de las lecturas obligatorias de clase y hasta llegar a los apretones por exámenes, cuando tenemos la más alta ocupación. La opinión compartida por todos aquellos que nos visitan es siempre la misma: “da gusto ver a tanta gente trabajando en silencio”.
Todo esto ha convertido a nuestra biblioteca en el referente de la comarca y se ha corrido la voz de que aquí encontrarán un lugar excepcional para trabajar. Un buen número de chicas y chicos de todas las poblaciones cercanas a Torrijos se acercan cada día, (incluso mañana y tarde), y no les importa tener que hacerse unos cuántos kilómetros en vehículos particulares para llegar hasta aquí, atraídos por las 50 horas de apertura de lunes a viernes.
Así que, aunque la cuestión parece estar entre decidirse por una biblioteca abierta a todos y con una buena oferta de actividades, o por una sala con un ambiente enfocado totalmente al estudio, aquí creemos haber encontrado una solución intermedia que puede contentar a la mayoría. Si es lo que los usuarios necesitan y con el esfuerzo y la comprensión de todos se puede conseguir: ¿por qué no podemos intentar ser las dos cosas?.

Novedades de Noviembre 2019

En los últimos días hemos incorporado al expositor unas cuántas novedades. Principalmente son novelas para la sección de adultos, de autores muy consolidados, continuaciones de series y sobre todo variedad de géneros. 
Aunque también hay poesía de un autor local, algo de educación y de cine.
Para que puedas echar un vistazo, aquí os dejamos las portadas.























¿Para qué sirve ahora la Biblioteca?

Ésta es la pregunta que escuchamos desde hace unos años. Si cada vez se lee menos y las películas y los cds de música no se los lleva casi nadie, no es raro preguntarse qué utilidad tiene actualmente la biblioteca, y más siendo un servicio público.
Hace no tantos años muchos usuarios, y entre ellos estudiantes desde primaria hasta la universidad, utilizaban libros de aquí para buscar información y para estudio. Ahora la mayoría consiguen lo que necesitan (incluso textos y apuntes), a través de internet. Preguntar a un dispositivo electrónico y que nos resuelva al instante una duda, es muy tentador y demasiado cómodo. De este modo, libros técnicos, de consulta y de ocio pueden ir quedando arrinconados y cogiendo polvo en las estanterías.
Además la oferta de e-books, que incluso son accesibles de manera gratuita en eBiblio Castilla-La Mancha, ha propiciado que unos pocos de nuestros más fieles se hayan pasado al lado luminoso de las pantallas digitales, aunque no podemos olvidar que también cuentan como lectores.
Cuando hace ya años se empezó a prestar música y cine, se produjo un aumento significativo en la cifra de usuarios, y es que esa era la idea, que atraídos por la oferta de audiovisuales más gente viniera a la biblioteca y tal vez retomaran, o comenzaran, su afición por leer. Pero ahora, una nueva forma de ver cine y escuchar música a través de internet y las plataformas digitales, además de la incomprensible piratería, ha provocado que la sección de dvds y cds esté cada vez menos transitada.
Y después del jarro de agua fría que echamos sobre nuestra pobre biblioteca, qué podemos decir para defenderla en estos tiempos, pues bien, no hace falta más que recurrir a los propios datos para aprovecharnos de ellos y dar la vuelta al asunto.
Para empezar, actualmente contamos con más de 5000 usuarios que tienen su carnet de lector, y más de 1300 utilizan cada año la biblioteca de manera habitual, tanto para préstamo de libros, algunas películas y sí, también algún que otro CD de música.
Y cuando hablamos de todos los que pasan por aquí para préstamo, estudio, actividades, etc., la media es de unos 80 usuarios por día (de lunes a viernes).
Y de dónde salen todas esas cifras positivas es lo que vamos a tratar de explicar ahora.
La biblioteca es ese gran buscador que nunca se queda colgado y todavía hay quien sigue recurriendo a los libros para buscar información.
La mayoría de los docentes, con muy buen criterio, recomiendan, o incluso piden, que se busque información en los libros. Cuando llegan las épocas de trabajos escolares, enciclopedias y textos de consulta vuelven a las mesas o salen de la biblioteca.
Todavía hay libros técnicos de Historia, Economía, Matemáticas, Derecho,… clásicos y de mucha calidad, que tienen bastante demanda y que son consultados o prestados con cierta asiduidad. Y en otros apartados, como por ejemplo Psicología, bricolaje, turismo, cocina, etc, hay quien sigue prefiriendo un libro, a tener que mirar en una pantalla.
Aunque muchos usuarios adultos tienden a pasarse a lo digital, los pequeños todavía se sienten atraídos por lo que les ofrecemos aquí. Muchos de nuestros más fieles lectores son niñas y niños que acuden cada semana para llevarse cuentos y otros libros de temas diversos, además de películas.
Por otro lado, a pesar de todo lo que internet y la televisión nos ha quitado, de vez en cuando algo vuelve. Hasta los youtubers hacen libros, que por cierto están muy solicitados, y algunos hasta son booktubers; muchas tendencias se trasladan al papel: autoayuda, ordenación del hogar y de tu vida, nutrición y vida sana, etc.; y se hacen series de televisión y películas basadas en libros que todos quieren leerse.
La demanda de novelas es cada vez mayor, sobre todo de novedades, premios literarios y recomendaciones que aparecen en prensa, radio o televisión; y ocurre que muchos lectores, tentados por esos libros nuevos, redescubren autores o encuentran otros, así que ésta sección se mueve muchísimo y cada vez crece más.
Pero parece obvio que si queremos que se utilicen los libros, primero hay que conseguir que la gente venga a la biblioteca. Por eso tratamos de poner en práctica alguna que otra actividad que atraiga nuevos usuarios y afiance a los que ya tenemos. Para eso está el Club de Lectura, con sus fieles integrantes; las visitas escolares, donde consigues nuevos clientes muy agradecidos; el Libro a Domicilio, que lleva la biblioteca a los que no pueden acudir hasta ella; o el juego de buscar pistas y lugares de Torrijos, que se desarrolla a partir de la lectura del libro “Intemperie” de Jesús Carrasco.
Y como no, tenemos que hablar de la biblioteca como lugar de estudio. Con un ambiente agradable y un nivel de ruido razonable, es normal que las instalaciones atraigan a muchos estudiantes, desde primaria, pasando por secundaria, universitarios y hasta los que se van a enfrentar a unas oposiciones. La biblioteca es un sitio de reunión, de colaboración y por qué no, también de relaciones sociales, con amistades que se crean en los puestos de lectura y que se afianzan en los ratos de descanso.
A todo este público juntamos los lectores habituales de prensa y revistas, las madres y padres que vienen con sus pequeños para iniciarles en la lectura, los grupos para hacer deberes y trabajos del cole, los usuarios del wifi, o los que simplemente hacen de la biblioteca su segunda casa.
Por lo tanto hay motivo para ser optimistas. Simplemente hay que adaptarse, tal y como hicimos hace unos años y seguiremos haciendo, para seguir la corriente del mundo digital o de cualquier otra tendencia interesante que pueda ayudarnos a conseguir nuestra intención final: ser un servicio público de calidad que se dedica al fomento de la cultura (y en particular de la lectura).

Feliz día de las Bibliotecas. 

Novedades infantiles y juveniles Junio 2019

Durante el pasado mes de Junio se han incorporado al catálogo de la Biblioteca algunas novedades para la sección infantil y juvenil. Varios son las nuevas historias de los personajes más queridos en nuestra biblioteca: no podían faltar Geronimo Stilton, la diversión de Martina, los Futbolísimos y los Forasteros del tiempo de Roberto Santiago, Isadora Moon, El club de las zapatillas rojas…. Algunos cómics para lector juvenil. También varias historias clásicas adaptadas en la colección Libros para soñar y algunos libros preciosos sobre emociones y sentimientos, todos enfocados a los lectores más pequeños; y hasta un libro de cocina.
Os dejamos un listado y la imagen con las portadas de todos ellos. 
  • Ballesteros, Xosé, Los tres osos.Bednarek, Justyna, las increíbles aventuras de 10 calcetines
  • Bohlmann, Sabine, La historia del pequeño lirón que no podía dormir.Cocina con Clan.
  • D’Antiochia, Martina, Fin de curso en el paraíso 
  • D’Antiochia, Martina, Misterio en el internado
  • Donaldson, Julia, La hija del Grúfalo
  • Donaldson, Julia, El dragón Zog 
  • Donaldson, Julia, El grúfalo.
  • Fernández Rey, Anabel, ¿Somos amigos?
  • González, Olalla, Garbancito.
  • Lionni, Leo, El sueño de Matías.
  • Lionni, Leo, Pequeño azul y pequeño amarillo.
  • Llenas, Anna, El monstruo de colores va al cole.
  • López Parreño, José Antonio, La ratita presumida.
  • López, Manu, Ataraxia 1, 2, 3, 4
  • Martínez, Rocío, Gato Guille y los monstruos. Moure, Gonzalo, El oso que leía niños.
  • Muncaster, Harriet, Isadora Monn va a una fiesta de pijamas.
  • Nielman, Lousion, El elefante Alberto: aprende a confiar en sí mismo.
  • Nielman, Lousion, La osezna Ana está furiosa. 
  • Núñez, Marisa, El pollito pelado.
  • Punset, Ana, Nueva York, Let´s go
  • Punset, Ana, Princess por sorpresa
  • Santiago, Roberto, el misterio de las 101 calaveras
  • Santiago, Roberto, La aventura de los Balbuena en el imperio romano
  • Stilton, Geronimo, A la caza del libro de oro
  • Stilton, Geronimo, El gran secreto del reino de la fantasía
  • Stilton, Geronimo, La carrera más loca del mundo
  • Stilton, Geronimo, Un superratónico día de campeonato